Comunicado conjunto sobre la situación en Hugua Po’i

Exigimos que el Estado proteja a la comunidad indígena Hugua Po’i tras la muerte de un niño de 2 meses

La comunidad indígena del Pueblo Mbya Guaraní fue desalojada de sus tierras el 18 de noviembre del año 2021 en Raúl Arsenio Oviedo, Caaguazú. En el operativo de desalojo fueron destruidas todas las viviendas y cultivos, templos, incluso una persona con discapacidad y de la tercera edad fue tirada en el asfalto por los efectivos policiales. La comunidad se encuentra asentada en un territorio ancestral de unas 1.021 hectáreas, incluyendo un bosque que se encuentra en riesgo. La comunidad indígena volvió a su territorio el 1 de febrero del 2021.

Luego de reconstruir sus viviendas, cultivos y ante una amenaza de un segundo desalojo, el Instituto Paraguayo del Indígena (INDI), la Municipalidad, los representantes de organizaciones que acompañan, instalan una mesa de diálogo entre las partes. Sin embargo, el 12 de julio, que debía realizarse una tercera reunión en la sede del INDI, Asunción, para seguimiento de la problemática, esta no fue posible porque la comunidad fue desalojada nuevamente con una orden irregular, dictada por un juez que no contaba con la competencia. Más de 400 policías llegaron hasta la comunidad y la bordearon, mientras desde el cielo amedrentaba un helicóptero.

Ese mismo día, se expidió una medida cautelar a favor de la comunidad indígena para garantizar los derechos colectivos, pero no pudieron ingresar por el peligro y las amenazas que venían de parte del Ministerio Público y la Policía Nacional. Ante esta situación, y no pudiendo cumplir con la medida cautelar, la comunidad permaneció en la calle a la vera de la ruta, esperando 13 días por disposición de las autoridades del INDI. En esta permanencia, las familias no contaron con ninguna protección; se vieron sin acceso a derechos básicos, soportando el cambio climático con bajas temperaturas, sin abrigos, sin alimentos, sin un techo adecuado u otro tipo de resguardo.

Después del desalojo, la comunidad se trasladó a otro distrito con asistencia del INDI. Hasta allí llegaron los camiones de dicha institución para trasladarlos hasta el frente de la propiedad, pero los funcionarios no ingresaron hasta el predio, al ver que oficiales del GEO custodiaban el terreno. Se conversó con los policías, quienes dijeron no haber recibido ninguna orden de dejar pasar. El acuerdo fue esperar al presidente del INDI, Omar Pico, que por esos días estaba de viaje fuera del país y con fecha de retorno para estos días. Finalmente, Pico brilló por su ausencia, por lo que ayer lunes se decidió retomar las tierras de todas maneras.

El lunes 25 de julio, con representantes del INDI trasladando a la comunidad hasta los límites de las tierras en disputa, ingresaron a su territorio. Hoy 26 se produjo la muerte del niño Néstor Villalba Mendoza, de tan solo 2 meses, por un grave cuadro respiratorio; y la internación de otro niño de 9 meses por la misma causa. Así también, otros menores se encuentran en las mismas condiciones, sin recibir atención médica.

POR LO EXPUESTO, LA ORGANIZACIÓN NACIONAL DE ABORÍGENES INDEPENDIENTES (ONAI), LA CLOC-VÍA CAMPESINA PARAGUAY Y LA PLATAFORMA SOCIAL DE DERECHOS HUMANOS, MEMORIA Y DEMOCRACIA, MANIFESTAMOS CUANTO SIGUE:

Denunciamos que esta situación llega al extremo de significar vidas humanas e inocentes que se pierden por la ambición ciega de particulares que no cejan en sus pretensiones de despojar a comunidades empobrecidas de lo único que cuentan para subsistir: la tierra.

Repudiamos la decisión del presidente del INDI, Omar Pico, quien, a través de su abogado propuso a la comunidad prácticamente “aguantar sin nada” al pedirles instalarse frente al terreno en disputa hace varios días, sin asistencia alguna de su parte, en paupérrimas condiciones, bajo carpas ya sea con frío, lluvia o intenso sol. Por la inestabilidad climática y la nula atención a la salud, se desarrollaron muchas enfermedades respiratorias y este bebé de dos meses resultó la primera víctima fatal del desalojo al morir de neumonía. El INDI como rector de las políticas públicas y de la protección de comunidades indígenas ha expuesto a la comunidad llegando a esta desidia imperdonable.

Exigimos que cese la desprotección y el trato degradante e inhumano hacia las personas que integran la comunidad Hugua Po’i, mujeres y hombres, adultos mayores, niños, niñas, adolescentes y jóvenes, seres humanos que han sufrido gravísimas y reiteradas violaciones a sus derechos, y que merecen vivir en paz y dignidad.

La reposición inmediata de las tierras de la comunidad Hugua Po’i para que puedan volver a producir sus propios alimentos con tranquilidad, reinstaurar sus medios de vida y producción a fin de acceder a los derechos fundamentales de todo ser humano y colectivo.

El Estado paraguayo debe proteger a esta comunidad indígena y actuar con diligencia y responsabilidad, efectivizando la garantía prevalente de sus derechos fundamentales como ordena el marco legal vigente en el Paraguay.

Nunca olvidar que cada una de las muertes que surjan en el marco de la lucha por la tierra es responsabilidad del Estado paraguayo al constituir un atropello a los derechos humanos.

¡Basta de violencia y desprotección!

¡Respeto a la vida y a sus derechos territoriales!

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